Sobre mí

'La Basita nació durante el confinamiento. 

Surge de la necesidad de expresarme a través de mi cuerpo. Mi trabajo como actriz se vio interrumpido por la situación, y decidí experimentar otras vías como la pintura.

En esa búsqueda apareció la arcilla polimérica, con la que establecí un vínculo y que ahora es mi mejor aliada para contar historias.

Este tipo de arcilla se usa mucho en EE. UU. y Canadá para la fabricación de joyas. En España está empezando a coger fuerza. Es un material muy ligero y muy cómodo con el que, combinando con cadenas, aretes y fornituras de alta calidad, da lugar a piezas únicas y atemporales.

Mi socio en La Basita es el océano. He creado cada pieza frente a él en A Coruña. La brisa, su aroma, y el sonido de las olas alcanzando la orilla están presentes en el taller inundándolo todo. 

Cuando por fin pudimos salir a pasear recogí arena de la playa para incluirla de manera habitual en mis joyas. También me he valido de otros materiales naturales como conchas, piedras, pedacitos de roca desprendida y cristales torneados que me regala el oleaje. 

Para mí el proceso de construcción es una meditación. Me conecta con el presente. Hago cada pieza con especial atención y cuidado, disfrutando de la perfecta imperfección de lo artesanal. Cada pieza de La Basita es única y diferente a la anterior, hechas a mano en mi taller de A Coruña. La primera colección se llamó ‘Ellas’, inspirada en las mujeres de mi familia.

Después le siguieron dos modelos inspirados en la última etapa de Matisse y los pendientes Blanche Heart y Baena. Que surgieron a raíz de colaborar con la ilustradora Blanche y con la diseñadora Laura Baena.

Varios de estos modelos forman parte de ‘Esenciales’ la colección permanente de La Basita’.

Bárbara Grandío.  Fundadora y directora de La Basita.